La mayor parte de la población latinoamericana vive actualmente con cierta cantidad de deudas. Esto quiere decir que de cada pago que vos recibís, es probable que estés destinando un porcentaje al pago de tus diversas deudas.

Pero ¿cómo saber si ese monto que pagás es sano para tu vida financiera o no? De esto te estaremos compartiendo más adelante.

Antes de llegar a eso, es importante aclarar que las deudas no son buenas ni malas, si no que esto dependerá del uso que vos decidás darle. En general, podemos decir que, si el crédito solicitado te permite ser más productivo, hacerte de activos, generar más dinero o financiar la compra de bienes duraderos, has utilizado el crédito a tu favor.

Por el contrario, si la deuda contraída solo te quita dinero cada mes y no has logrado verle el beneficio, tenés en tus manos un crédito no usado de la mejor manera.

Sin importar qué tipo de crédito estás pagando (puede ser, incluso, que tengás una mezcla de los dos), es sano conocer si el total de deuda que estás manejando se encuentra bien o está por encima o por debajo de lo que consideramos “normal” o “sano”.

La buena noticia es que existe una respuesta sencilla para esta pregunta. Y es que la razón deuda/ingreso es una medida de finanzas personales que compara la cantidad de deuda que tenés con tu ingreso total.

¿Cómo calcularlo?

Para calcular tu relación deuda-ingreso, seguí los siguientes pasos:

  1. Sumá tu deuda mensual total. Todos los pagos que hacés como abono a tus créditos: hipoteca, préstamos automotrices, financieras, pagos con tarjeta de crédito, personales, extra-financiamientos, etc.
  2. Ahora dividí este monto por tu ingreso mensual neto. Es decir, el monto que ganás cada mes después de impuestos y otras deducciones.

Veamos un ejemplo:

  1. Total Ingresos Mensual: $800
  2. Suma de deuda total mensual: $400.00
    1. Crédito automotriz: $350.00
    2. Cuota Mensual Kuiki: $50.00
  3. División entre ingresos: $400.00 / $800.00 = 50%

En este caso, el nivel de endeudamiento de esta persona es del 50%, un porcentaje muy por encima de lo considerado sano. Tampoco podemos obviar que, si el ingreso de esta persona fuera menor, digamos de $700.00, su nivel de endeudamiento sería aún más alto: 57%.

En términos generales, un 30% es un límite de deudas sano a tener. Es decir, que del 100% de tus ingresos, no deberías destinar más del 30% al pago de TODAS tus cuotas de préstamos y tarjetas de crédito. En general, podríamos decir que cuanto menor sea el número, mejor será la oportunidad de obtener el préstamo o línea de crédito que deseás en el futuro.

¿Cómo mantener un nivel de endeudamiento sano?

Para lograr mantener ese nivel óptimo de 30% o menos de deudas, la palabra mágica es presupuesto… y la acción básica es controlar los gastos.

A través del presupuesto vos decidís cómo y en qué usar tu dinero (incluyendo el pago a tus créditos) y a través del control de gastos evitás usar más dinero del debido en rubros que no te traen verdadera felicidad.

Recordá que cada vez que usás más dinero del que tenés, estás adquiriendo una deuda en automático. Así mismo, cada vez que querrás solicitar un crédito, tené presente que debés re-organizar tus gastos presentes, pues ahora tendrás una nueva cuota que pagar.

Finalmente, cada vez que solicités un préstamo, tené la seguridad de que éste será para tu bien, te hará ser más productivo y, especialmente, tendrás suficiente dinero mensualmente para hacerle frente a esos pagos.