¿Alguna vez han sentido que discutir el tema de dinero con tu pareja puede ser incomodo? Esto muchas veces se debe a que no nos han enseñado a tratar este tema con normalidad entre parejas y lo consideramos un tema tabú.

Sin embargo, el dinero y cómo lo manejamos, tiene el poder de hacerte o deshacerte… igual que a tu relación.

Si vos querés que el amor y dinero sean un aliado más en tu vida financiera con tu media naranja, desde Kuiki te compartimos 5 pasos sencillos (pero sumamente poderosos) que podés seguir:

 

 1. Definir cómo llevarán las finanzas

Básicamente existen dos maneras en que podés manejar tus finanzas personales con tu pareja:

  • La primera es llevando todo mezclado. Esto quiere decir, llevar finanzas 100% compartidas, donde no importa cuánto gane uno o el otro, los ingresos de los dos entran a un solo bolsón y a partir de ahí se presupuestan todos los gastos.
  • La segunda es manejando cada quien su dinero. En este caso, cada integrante de la pareja decide cómo y en qué quiere usar su dinero, y hay un acuerdo previo de quién paga qué en la casa. Es recomendable que las cuentas y gastos de “lo nuestro” (gastos del hogar, comida, hijos, mascotas, etc.) tengan prioridad sobre los gustos y deseos personales. Así mismo, si uno de los integrantes gana menos que el otro, no se le debe exigir que aporte al 50% de los gastos familiares, lo ideal es que sea proporcional al ingreso.

Sin importar el método con que cada pareja se sienta cómoda, sí es importante definir cómo lo van a trabajar desde un inicio, preferiblemente desde que se comienza a sentir cierta seriedad e la relación. Esto les ahorrará muchos dolores de cabeza y confusiones sobre el dinero.

2. Acordar quién hace qué

Otro de los puntos básicos a decidir con tu pareja son las funciones que cada uno realizará. Sea que hayan elegido llevar finanzas 100% compartidas o separadas, es importante definir roles financieros, pues no es justo que solo uno de los dos lleva la batuta y las responsabilidades sobre todas las finanzas.

Algunos de los roles que pueden definir son: quién se encargará de realizar el pago de X o Y cosa; quién estará a cargo de los seguros y cerciorarse que estén al día; cuál de los dos llevará el control de los ahorros y pagos a las deudas, etc.

En fin, así como se define a quién le toca cocinar y a quien le toca lavar los platos, igualito debe suceder con nuestras finanzas en pareja.

3. Fijarse metas financieras

En el post del mes pasado te compartimos 7 metas financieras que vale la pena tener, por lo que si aun no has definido con tu pareja qué quieren lograr hoy, en un año o en 10 años, es momento de sentarse, conversar al respecto y tomar decisiones.

Las metas financieras siempre deben ir ligadas a aquello que para nosotros (o en pareja) sea sumamente significativo. Si vos y tu pareja tienen serios niveles de deudas, es momento de proponerse trabajar en conjunto para saldarlas.

Así mismo, hay que recordar que cada una de sus metas, de alguna manera implica dinero. Si vos y tu pareja están pensando comprar una casa, un carro o irse de viaje, deben trabajar juntos en la reducción de gastos para poder separar algo de dinero cada mes y cumplir sus metas. Al pensar en metas de compras importantes, podes contar con tu línea de crédito Kuiki, que se ajusta a su presupuesto para que puedan pagar sus cuotas todos los meses.

4. Pensar en su futuro

Cuando hay hijos de por medio, hay mucho que acordar y más que ahorrar. Es importante conversar y decidir con la pareja diversos aspectos, como:

  • ¿Les asignaremos una mesada o trabajarán por su dinero?
  • ¿Pagaremos por sus estudios universitarios o no?
  • ¿Hasta qué momento les ayudaremos?

Así mismo, es necesario pensar y conversar desde un comienzo sobre el momento del retiro:

  • ¿Qué estilo de vida (y qué tan costoso) quieren llevar?
  • ¿En qué momento se quieren retirar?
  • ¿Cuánto ahorrarán para este momento de la vida?
  • ¿Aceptarán ayuda de sus hijos?

5. Recordar lo que importa

Es fácil dejarse llevar por el momento y entrar en discusiones acaloradas sobre el dinero: no perdás de vista que tu relación y esa persona son aun MÁS importante que el dinero. Habrán muchas ocasiones en que cada uno tenga una postura diferente, por lo que te recomendamos encontrar un punto medio.

Sin importar si están en una relación de muchos años o apenas comienzan a andar este camino, deben apoyarse el uno al otro. Tratar de ganar la batalla sobre cómo usar el dinero no debe ser la prioridad, sino tomar decisiones en conjunto con la que ambos estén contentos.

No olviden que el dinero es un medio para un fin y ese fin debe ser decidido por ustedes: idealmente, que su uso sea en cosas y experiencias que brinden felicidad a largo plazo.

Así que ya sabés: el dinero puede ser tu gran aliado en la pareja… o el motivo de grandes discusiones y hasta ruptura. La decisión de cómo influye en tu vida es toda tuya.